jueves, 21 de mayo de 2015
A vueltas con mi primer Tri
viernes, 9 de noviembre de 2012
Bye Bye Mr Mike
miércoles, 26 de septiembre de 2012
David Millar: ¿Héroe o Villano?
jueves, 28 de octubre de 2010
Rancid "The Highway"
Tengo debilidad por las ultimas canciones, aquellas que en los buenos tiempos del Cd aparecían dos o tres minutos después de la última del Album. Las hidden Tracks, bonus tracks, o como quisieron bautizarlas, siempre me llamaron la atención. Muchas veces poco o nada tenían que ver con la temática o enfoque del disco en el que se escondía, pero siempre me parecían interesantes. En ocasiones daban a conocer aspectos del grupo nuevos, otras veces no eran mas que demos o probatinas de la banda en cuestión mientras se echaban unas risas. A veces se oía hasta como abrían las latas de cerveza. Por lo que quiera que fuese, siempre he sentido una especie de atracción hacia esos descartes. Con el tiempo, y con el ánimo de lucro por bandera, empezaron a proliferar discos de rarezas, caras B y demás, que si bien tenían su punto, se perdía ese vicio oculto por escudriñar los discos hasta que el minutaje se volviera a poner a cero.
Ya no compro discos. Solo alguno en concreto y cuando bajan el precio a 5 euros. También suelo picar algo por la Itunes Store pero vamos, poca cosa.
La música ahora es cierto que ha perdido cierta coherencia, su modelo de negocio esta buscando siempre esa forma de enriquecer a todo el mundo involucrado, y los tiros no van por ahí, pero bueno, ese es otro cantar.
A lo que iba, el otro día reescuché por enésima vez Let the dominoes fall, de Rancid, y lo acabé con The Highway, un tema de esos "declara-principios" que bien podría haber sido, años ha, un hidden track de esos que tanto rebuscaba. De corte acústico, desenchufado, nos revela un Tim Armstrong mas pausado y sabio que en el resto del disco, dándonos a entender que el final, de lo que va esto, no es mas que de tocar música con tus amigos. nada mas, y nada menos. Pienso que bien podría ser un It´s a long way to the top pero mas reflexivo, con mas conciencia y mas canas. AC/DC lo clavaron, pero Armstrong lo refrenda y lo relativiza. No es tan difícil, sólo se trata de tocar música y sentirte bien. Al final es eso, igual nos complicamos mucho la vida cuando en realidad todo es mas sencillo.
martes, 19 de enero de 2010
Pearl Jam "Back Spacer" (2009)

Miro hacia atrás en el tiempo y parece que fue ayer cuando escuché por primera vez a Pearl Jam. Ya hace mas de quince años. Me hago mayor, se hacen mayores. Me gusta. Me agrada esa sensación que se tiene al escuchar a una banda a la que has acompañado durante tantos años. Y ellos a mi, sobretodo.
Cuando echas la vista atrás y ves las vueltas que da la vida, las carambolas y los devenires que se nos plantean a diario, reconforta de vez en cuando sentarse a escuchar detenidamente a una banda que llevan juntos muchísimo tiempo y siguen fieles a ellos mismos como el primer día.
Forzosamente enmarcados en aquel movimiento tan efímero como revolucionario e intenso que fue el Grunge de los primeros noventa, Pearl Jam empezó practicando un Hard Rock no excesivamente comercial ni excesivamente depresivo y/o autodestructivo (dos de los estandartes del Grunge, abanderado como sabéis por "Kurt Cobain que estas en los cielos") pero absolutamente rompedor y atractivo.
"Ten" fue la carta de presentación y ahí nació la leyenda que a día, hoy sigue viva y sin visos de ser enterrada. Porque los discos de Pearl Jam podrán ser mas o menos largos, intimistas, o rockeros, pero lo que esta claro es que cada vez que se asoman a la carretera los de Seattle, al menos para el que esto escribe es motivo de celebración mas que de sobra. Y es que si hay grupos que consiguen que todo lo que este escuchando en ese momento pase a ser secundario esos son Eddie Vedder y los suyos. Y con Backspacer, su nuevo disco, así ha pasado.
Tras su homónimo disco del 2006 y el anterior del 2002 "Rioc Act" (y eso sin contar las innumerables y cuidadas ediciones de sus discos en directo) , dos largos de corte tranquilo e introspectivo, los creadores de "Even Flow" volvieron a finales del 2009 supervitaminados y mineralizados para presentarnos las once canciones de su nuevo y trepidante disco, cargado este de un rock tan potente y poderoso como el de sus primeros álbumes. Quizá mas desenfadados, menos atormentados, y menos preocupados por demostrar al mundo que son una gran banda y yendo a lo suyo, que es lo que siempre mejor han sabido hacer, Backspacer se escucha en un suspiro y se reescucha una y otra vez. Dado el carácter directo y sin tapujos de esta nueva obra, este disco posee un carácter adictivo que te invita a sumergirte en el una y otra vez. Y además, de buen rollo. Si estabáis buscando un nuevo disco con el que cargar mejor las pilas por la mañana esta es la mejor opción. Himnos nuevos de su repertorio como ya seguro lo son las nuevas Gonna see my friend, The Fixer, o una de mis favoritas , Got Some, harán las delicias tanto de los fans de toda la vida como la de aquellos que se acerquen por primera vez a las composiciones de una banda que ya es leyenda y de la que todavía, ojalá, tengamos muchas cosas que oír.
martes, 17 de noviembre de 2009
Skunk Anansie "Smashes and Trashes"

viernes, 17 de julio de 2009
The Prodigy "Invaders must Die"

Toma toma toma! Locurón. Algo así sería lo que le diría Borja al Josebas y lo primero que me ha salido a mí después de escuchar lo nuevo de The Prodigy, Invaders must die, su nuevo y esperado disco tras el relativo fiasco que supuso su anterior trabajo Always Outnumbered, Never outgunned, disco este en el que su líder, Liam Howlett prescindió erróneamente de los otros dos cerebros del Grupo, a saber, los desquiciados Keith Flint y Maxim reality.
Tras mas de siete años de silencio y con el insuperable listón que en el 97 dejaron con el incunable The Fat of The land, los ingleses han vuelto a recuperar la credibilidad y el respeto que se ha ido diluyendo en todo este tiempo, porque Invaders Must die es un pepinazo en toda regla, directo, sin concesiones, y al grano, sin rodeos. Desde el inicio, Howlett y sus esbirros se calzan el mono de trabajar y se deshacen en entregarnos una serie de canciones que todas ellas constituyen un trallazo para los oídos, un cañonazo de esos que te dejan el Ipod temblando.
El disco empieza con el single que da título al disco, y seguidamente y sin dejarte respirar te va metiendo en ese batiburrillo sónico tan peculiar que facturan los de las islas. Porque esa es otra, clasificar a este grupo es como buscar una aguja en un pajar, vamos, que es complicado. Porque de primeras lo que escuchan tus tímpanos es música electrónica, pero la forma de hacerla es muy punk, muy dura, con riffs de guitarra y bombos de batería puestos a disposición de unas bases rítmicas electrónicas de esas que oyes y de repente te entran ganas de irte de discotecas. Por no hablar de sus directos, que según cuentan los afortunados que los han podido ver, son lo mas parecido a un bolo de los Sex Pistols que nos vamos a encontrar hoy día por los escenarios.
Ojalá the Prodigy hayan vuelto para quedarse y no para sacar un disco cada 7 años. De momento, y mientras tanto, The Fat of the land ya tiene un mas que digno sucesor.
domingo, 7 de junio de 2009
Rancid "Let The Dominoes Fall"

Me viene al pelo esta semana hablar de Rancid. Y mas aún teniendo en cuenta el artículo publicado la semana pasada en la que un servidor despotricaba solemnemente acerca de la rancia vuelta a los escenarios de Green Day. Y esque casi casi por las mismas fechas otro grupo coetáneo de los Californianos, afincados para mas inri también en Berkeley, sacaban a la luz su nuevo y esperado trabajo tras mas de seis años de Silencio. Este grupazo no es otro que Rancid, los mejores herederos que han tenido The Clash pero vamos, de largo.
Mucho ha llovido desde aquel "Indestructible" facturado en el 2003. Muchos (y buenos) han sido los proyectos paralelos en los que se han embarcado casi la totalidad de la plantilla de Rancid, y aunque sus fans, siempre agradecidos, celebrábamos cualquier atisbo de música facturado por cada uno de los componentes de esta gran banda, ya iba siendo hora de que se arrejuntaran de nuevo y nos deleitaran con un nuevo disco. Y así ha sido.
Tim Armstrong y los suyos han vuelto por sus fueros en este 2009 con "Let the Dominoes Fall" una colección de temas marca de la casa y que tanto echábamos en falta sus seguidores. Y lo bueno esque por mucho que haya cambiado la música y la industria en seis años, da gusto darse cuenta de que Rancid siguen componiendo temas de punk Rock, Ska, Hardcore y Reggae de una calidad y una factura que sólo sus admirados y reseñados en este artículo, The Clash, solían hacer.
Diecinueve canciones, diecinueve himnos todos ellos, ni una mas ni una menos, ninguna sobrante, todas necesarias son las canciones que conforman este "Let The Dominoes Fall", un disco de esos que da gusto escucharse de cabo a rabo, un disco que nos devuelve la fé en un año 2009 falto de grupos nuevos que destronen los regresos de muchas bandas como Depeche Mode, U2, o Green Day, mas pendientes estas de recaudar y hacer caja que de preocuparse por dejar el pabellón bien alto. Puede que cuantitativamente Rancid anden lejos de las millonadas que se agencian todos estos grupos, pero por otro lado, anda que no somos pocos los que agradecemos esta puesta a punto de integridad y buen hacer con la que nos han deleitado los buenos de Rancid. Al final, como su ultimo tema del disco reza, todo esto no se trata mas que de hacer "algo de música con tus amigos". Y cuando uno se sienta a hacer esto por divertimento mas que por compromiso y/o ganas de forrarse hasta las trancas, los resultados se notan. "Let The Dominoes Fall" respira naturalidad y ganas de echarse a la carretera, y no atufa a pretenciosidad y aburrimiento.

